lunes, 15 de marzo de 2010

Sobre las marchas de Hugo y Alex

Situación de partido: Previas de la copa de federación, partido contra el Reale Ciudad Real de grupo EBA, minuto 37, vamos 25 abajo, y no tenemos opciones realistas de darle la vuelta al marcador, 2 contra 1 en una de las esquinas de nuestro campo, Hugo encerrado sin opciones de salir bien parado de la acción. Caño por debajo de las piernas de Pakito, genialidad aplaudida por el público, quien, cuando aún no ha dejado de batir las palmas, ve como el mismo Hugo pierde el balón, tirándose en plancha para evitar que este salga de banda y casi estrellándose contra el banquillo ciudadrealeño. ¿Cómo acaba esta acción? Balón fuera, y bola para Ciudad Real. Todo el pabellón y el banquillo local puesto en pie aplaudiendo la acción de garra y coraje.

Crack, genio, gilipollas, exigente, entregado, aleccionador, alguien que te enseña, chulo, mandón, corajoso, triplista, tirador de rachas, buen defensor, mal defensor, buen finalizador, no sabe dejar bandejas, primer paso imparable, hace pasos de salida… Estos son algunos de las opiniones que he escuchado sobre él a lo largo de la temporada. ¿Qué es lo que yo pienso de todo esto? Que es alguien que no deja indiferente a nadie, para lo bueno, y para lo malo. ¿Qué es lo que resalto yo sobre todo lo demás? Entrega, coraje, profesionalidad y compromiso. También alguien que ha estado en el día a día con nosotros, y del que, superada su exigencia, se puede aprender como de un libro abierto.

Situación de partido: 28 de noviembre de 2009, encuentro contra el EBA en Albacete. Tras ser llamado por el Adepal para entrenar, estamos jugando el que casi todos pensamos último partido de Hugo con el grupo. Muchos, dudan de su compromiso con el equipo en este partido, por eso de estar jugándose un contrato profesional con otro conjunto. “Seguro que no se esfuerza, seguro que viene a pasar el trámite de los 40 minutos”. Tras jugar el que, probablemente, fue nuestro peor partido, Hugo se echa el equipo a las espaldas, se tira al suelo a por cada balón (literal), pega el culo al parquet para defender y acaba anotando 35 puntos en su mejor partido en anotación de la temporada. Pese a esto, se marcha enfadado a casa porque no nos llevamos el encuentro.

Tras ese día, todos esos muchos que dudan, o dudábamos, empezamos a conocerlo mejor. Con su compromiso fuera de toda cuestión, ya no existe ninguna duda sobre que él está con nosotros al 100%. Y este 100%, no es como el de la mayoría, es un todo de alguien que vive por y para el baloncesto, alguien que pone este todo al servicio de la victoria y del equipo. Es un profesional en un equipo amateur, donde la mayoría nos juntamos para entrenar una vez a la semana. Algunas veces, cuando viajábamos en coches por falta de presupuesto, o cuando nos cambiábamos en vestuarios muy precarios, yo me preguntaba que sería para él, con tantos años en equipos de altas ligas, estar en esta situación. Nada, él ponía su coche el primero y no miraba si los vestuarios tenían la pintura desconchada o solo 3 duchas para todo el equipo.

Por todo ello, se merece un gracias de nuestro club, por haberse partido la cara en cada partido y por haber intentado sacar esto adelante como cualquier otro, lo mismo que un cadete, lo mismo que una juvenil. ¿Y el resto? Que aquí va a ser recordado por una de las características a la que, yo creo, él más le da importancia: El haberse entregado, el haber sido honesto, y el no haber dejado nada en la recámara.

No quería cerrar este artículo sin hacer otra mención. Es el, para muchos olvidados, jugador del Grupo76alkasar Alejandro Beamud. Un buen amigo, y también un jugador que ha dado mucho en cada equipo en el que estuvo del club. Poca gente sabe esto, quizás solo los más cercanos a él, pero Alex, repitió 1º de bachillerato, creo yo, por la entrega que tuvo ese año con el juvenil de Javi Úbeda. Y es que él, prefería no faltar a ningún entrenamiento (incluido físico) que estudiar para el día siguiente. Esto puede parecer gracioso, irresponsable o algo obvio, todos preferimos jugar al baloncesto que estudiar. Pero él no es así, sino, preguntarlo a su recién adquirida diplomatura. Simplemente, es un pequeño apunte, para los que han dudado de su actitud en el club, que si bien, ha sido un poco desafortunada estos últimos meses, nada tiene que ver con su trayectoria.

Gracias y suerte a los dos.

domingo, 26 de julio de 2009

Sobre el orgullo y otros pecados capitales

Aló:

Me hubiera gustado que mi primer blog hablara de la unión del baloncesto y de la importancia de ésta para todos los integrantes de este deporte en nuestra ciudad. Pero momentaneamente esto no puede ser.

Cuando yo era júnior, hace 20 años, había tres clubes de baloncesto en Alcázar. Dos de ellos -Trinidad y CB Al-kasar- estuvieron compitiendo por la supremacía en la 3ª división durante algún año y a nadie se ele escapan aquellos momentos. Grandes duelos que llenaban pabellones o que hacían que la llegada a nuestro campo de CABA o Puertollano significara el desembarco en territorio hostil de un grupo de marines a los que sobretodo el orgullo (y en ocasiones el juego) estaba dispuesto a repeler.

Mientras tanto, el Grupo76, que también militaba en esa división, de una manera mas modesta se dedicaba más, a trabajar en los colegios e institutos; a estabilizar una cantera antes que a iniciar una lucha encarnizada por quedarse por encima del resto. Esa lucha, a la que hacía antes mención entre esos dos equipos desembocó en el fichaje de Gonzalo Sagi-Vela (un maduro super clase nacional) y de Beltrán (un poste al uso, que de lo que más se recuerda es a su perro). Aunque para mí, claramente el mejor seguía siendo "Tono" Abengózar. Esos fichajes llegaron para jugar el play off de ascenso a 2ª, contra un Al-kasar que también se reforzó. Un play off que se decidió en un triple sobre la bocina, quien sabe si fuera de tiempo, que forzó una prorroga en la que ganaría La Trinidad consiguiendo al final el ascenso a lo que ahora sería una liga EBA-LEB.

Luego vino la fusión de ambos clubes en lo llamado SDM (Sociedad Deportiva Municipal) y en la cual, tras varias conversaciones, el Grupo76 decidió no entrar. Fijense por donde, luego el tiempo nos daría la razón: tras un ir y venir de técnicos y jugadores y tras algunas temporadas, se demostró que "cuando el dinero entra por la puerta, el amor sale por la ventana". Los negocios y la política, con la convivencia del deporte como excusa, no funcionan a este nivel. Y bueno, a la gente que embarcó en aquella nave y que sobrevivió a duras penas, se les acogió y se les trató como un miembro mas del club, que se mantuvo a flote. Solo unas pocas personas (se pueden contar con la mitada de los dedos de una mano) se salvaron de la decepción del proyecto SDM y solo su amor al deporte, les hizo acercarse al modesto, en esos momentos Grupo76, a que se les diera una solución y una acogida deportiva.

Mientras tanto, el baloncesto femenino, que era el gran olvidado quizás porque es menos rentable economicamente que el masculino, cosechaba grandes triunfos que iban increscendo y que hacían que nuestro club fuera el más y mejor valorado de toda la región (respetando a Puertollano, Cuenca o Albacete). Pero esto parece no contar...por desgracia. Se consiguió ser campeón regional varias veces, subir a lo que era 1ª B y el consiguiente sufrimiento en esa categoría por la política que sigue manteniendo el club de no pagar por fichajes de jugadores. Pero bueno, ahí se estaba por méritos meramente deportivos y se sufría por ello ¿verdad Juan?. Y todavía seguimos, con un esfuerzo enorme.

Y seguía la travesía por el desierto: mas de diez años sin mucho público en la grada, sin medios...o con los mínimos, y cada vez mayor número de practicantes y de licencias, pero...la modestia no vende, o vende poco. Y tras esa dura y larga travesía en la que no faltaban las desavenencias y entre las que obviamente hay que destacar la refundación del Al-kasar en 1.999 debido en gran medida a un enamorado de este deporte como es Javi Úbeda.
Tras tres temporadas de enfrentamientos, repartos de horarios de pabellón que a nadie convenían, al desgaste por convencer a padres y jugadores de cada una de las "virtudes" de cada club y después de tanta y tanta lucha...se conviene -no sin detractores- por parte del que aquí escribe y de Don Miguel Ángel Leal que lo mejor para el baloncesto de nuestra ciudad era confiar en una fusión. Con mis dos hijos delante (y una tercera en camino) y con mis narices, tuve varias reuniones con Miguel Ángel para considerar la posibilidad, y creimos en ella. No sin dificultades (gente que se pierde en el camino) y con mucho orgullo (repito, mucho orgullo y mucha hiel) tragado por parte de todos, apostamos y creimos en la unión, en la famosa fusión.

El "nuevo-viejo club" GRUPO76 AL-KASAR nace y con él se vuelve al menos a trabajar en una dirección. Humildemente creo que se trabaja muy bien, dadas las circunstancias de nuestra ciudad y pensando que sin universidad el eslabón del trabajo final no está en nuestra mano completarlo.

Después de todo esto, y después de mucho tiempo de nuestras familias, nuestros hobbies o nuestro trabajo invertido en ello, surge en 2006 el proyecto ADEPAL. Aparentemente lo hace por una idea de nuestro presidente Miguel Ángel Leal, en crear un equipo de élite. Que esto sea así es lo de menos;el caso es que surge y nuestro club (para facilitar las cosas y que no se piense que somos egoistas o que tenemos algún pensamiento negativo sobre el proyecto) cede su plaza de Primera Nacional a cambio del pago de los autobuses para los desplazamientos de nuestros equipos (gran pretensión de nuestro club desde siempre) y de la cesión de explotación del bar del pabellón A. Díaz Miguel. Esto supone alrededor de 20.000 euros para nuestro club.

La cesión de la plaza de Primera nacional y el ritmo de desembolsos económicos que ha desarrollado ADEPAL en las temporadas de su existencia, se pueden valorar en más de 100.000 euros en una temporada en esa categoría. Lo que quiero que quede claro es que economicamente por nuestra parte, esa cesión fue un "regalo".
Regalo que no ha sido compensado ni en lo económico ni en lo moral. No se pretendía, pero visto el resultado...

En ese primer año de existencia ADEPAL, la necesidad de formar un equipo júnior no existía puesto que, con matices, ese equipo era uno mas del club. En la temporada siguiente y supongo que al comprobar el auténtico tirón de la Fundación (la gente volvió al pabellón casi 20 años después), ésta formó su propio club y se "disgregó" de nuestra disciplina (disciplina que no existía) y empezó el camino de su independencia. Se nos pidió colaboración para la formación de un júnior, lo cual accedimos formando un equipo de jugadores cadetes que compitió con honor y con tenacidad en dos ligas distintas y defendieron los colores de ambos clubes. Al respecto hay que decir que nunca ningún directivo de ADEPAL acudió a ver los partidos de ese júnior y que mientras los entrenadores y directivos de nuestro club, tuvieron especial cuidado en que ese equipo funcionara. A cambio, ese año obtuvimos la explotación del bar. No se podía según Adepal asumir el gasto de los autobuses.

Mientras los aficionados seguían acudiendo en masa al pabellón, lo cual es loable, aunque como crítica constructiva hay que decir que tanto en las épocas de bonanza como en las malas, los deportistas necesitan el apoyo de todos. Para la tercera temporada, el proyecto del equipo profesional se embarca en LEB Bronce. La necesidad aparente de tener un júnior de "campanillas" elaborado con una selección comarcal se hace un requisito necesario. Por parte del G76 Al-kasar no se accede, pues se atisba cierto halo económico en los beneficios de ese equipo y nada deportivo. Se plantea la opción del año anterior, la cual es aceptada y nosotros (ignorantes de nosotros) pensamos que se va a seguir con el acuerdo de cesión de los derechos del bar.

Contrario a ello, el bar pasó a manos del equipo de Fútbol Sala argumentando por parte de la fundación que no se había hablado nada del bar. Es correcto pero... ¿es ético?. Nuestra actuación hasta la fecha ¿había sido opuesta a los intereses del baloncesto, de Adepal, de la ciudad?
Seguidamente y al no ser comunicada esta circunstancia por ningún miembro de Adepal y sí por los directivos del equipo de Fútbol Sala, rompemos nuestro acuerdo de cesión del júnior. Adepal no retoma el tema, y nosotros es obvio que tampoco. Ellos prefieren llegar a un acuerdo con Tomelloso -pagarles- antes que hablar de nuevo con nosotros ¡ay el orgullo! , otro de los grandes defectos de los humanos...Durante la temporada llegarían a otro acuerdo con Campo de Criptana.

Sin embargo, nosotros, para complementar los entrenamientos del equipo profesional de Leb Bronce, no ponemos inconveniente a nuestros jugadores júnior para que puedan entrenar con ellos. La verdad es que deportivamente nunca ha habido ningún problema de trato o del tipo que fuera, todo lo contrario, ha habido siempre muy buena relación entre todos los DEPORTISTAS del grupo y del Adepal. Para esta temporada que se avecina y no sin dudas sobre su salida a competición (dudas porque estos proyectos, con estos presupuestos siempre plantean dudas) nos enteramos de que queiren hacer decididamente un equipo júnior con gente de Alcázar, es decir, con la gente del grupo... y a partir de ahí ya conocen todo lo que ha pasado: solicitamos una reunión, se niegan a acordar nada, luego les hechan para atras y nos llaman, nos presentan un borrador de acuerdo que nos instan a firmar !al día siguiente¡ etc, etc...

Ahora, días después empieza el baile de jugadores júnior y cadetes, agobiados por tener que tomar una decisión en una edad en la que no están preparados para asumir. Entrenadores molestos por llevar al tema personal decisiones deportivas... En fin, una circunstancia de todo, menos agradable.
La experiencia me ha demostrado que los únicos beneficiados por esto son los rivales de las otras localidades que deportivamente ven que nuestros jugadores en esas categorías dividen su potencial en la misma ciudad.

La posibilidad de acuerdo está lejana ya que uno de los clubes ya ha conseguido su objetivo. Un colectivo de jugadores que "colaboren" sin más, en lo que se atisba un proyecto deportivo ambicioso y del que yo particularmente desconfío. Todos deberíamos aprender de la historia de nuestro deporte, o al menos recordarla. Está muy cercano el campus (gracias José Antonio) que ha sido un éxito en todos los sentidos y ha demostrado lo que es el baloncesto en nuestra ciudad. El nivel que han demostrado todos los técnicos implicados, el poder organizativo con los medios que tenían a su alcance... y ese éxito es justo que se lo adjudique el club que ha sido sobre las canchas quien ha proporcionado más del 80 % de los monitores y entrenadores, a mi club.

En fin, es cierto que nuestra ciudad siepre ha sido tachada de orgullosa y en algunos casos de prepotente. No es mi caso, y aunque pecando de poco modesto, tengo que decir que he estado desde 1984 vinculado a este club. He pasado por todos los pasos posibles, desde jugador a presidente y todo esto que he intentado resumir es mi experiencia. Cientos de jugadores y técnicos han estado conmigo. No ha hecho falta que mis hijos (que ahora juegan en sus colegios) hayan estado vinculados a este deporte para que yo estuviera en estos 25 años. Tampoco ha hecho falta que hubiera un equipo campeón para que fuera entrenador (de hecho puede que sea el entrenador con mas derrotas de este país) y unicamente he estado aquí porque el baloncesto me gusta...y mucho. Con estas actuaciones quien precisamente pierde es eso, el baloncesto. Si al final no se retoma esta circunstancia(y de verdad creeedme que me gustaría mas que a nadie equivocarme) pasará como ya pasó otras veces. Personas que se enfrentan y que no volverán a ser recuperadas para el deporte y disgustos deportivos sistemáticos.

Ese escrito no deja de ser una opinión desde el conocimiento y la experiencia. Si no se pudiera retomar, deseo a todos los DEPORTISTAS la mejor de las suertes, de corazón. Nosotros seguiremos con nuestro camino. Tomar nuestras decisiones y pedir que esta circunstancia dure lo menos posible.

No deberíamos dejarnos llevar por el egoismo, por el orgullo y por las pretensiones, y simplemente debemos ser consecuentes. No podemos dejar otra vez que varias generaciones de jugadores se pierdan sin poder demostrar si eran capaces de ser campeones juntos, pero...

I LOVE THIS GAME (poco original, pero efectivo.